viernes, 17 de febrero de 2012

Un día como tantos

Hoy me descubrí entupido, inocuo y sin sentido


Quizá hoy no fue el mejor día para reencontrarme conmigo mismo

Pero fue el día que nos toco, a el y a mi, una misma cosa los dos

Confundidos en el imaginario, en el propio o en el ajeno

Pero perdidos al fin, o al inicio, no lo se.



Habito espacios intensos y otros no tanto

Como deambulando entre la noche y la mañana

Vivencio experiencias profundas y otras menos

Que se asemejan a no se que cosas



El verme en otros, a veces no me es grato

Más bien me muestra mi ingratitud con la vida

El sentirme querido me aleja de la luz

Como un animal salvaje temiéndole al fuego



Me miento y me excuso en el instinto de sobrevivencia

Y el amor? Que instinto es ese que acallo, que me mantiene vivo

Es mi razón que lo disfraza, con las ropas viejas de la cordura

Es mi sinrazón quien lo impulsa a latir más alla del pecho



Algunas veces me pienso, y me río

Algunas veces me imagino a otros pensándome

Y me río aun más

Otras veces me pierdo en el estío, sin necesidad de pensar.



La vieja de la calle asfaltada sigue regando

Aunque las complejidades aumenten a diario

Otro viejo vende cuadros, feos, sin técnica

Pero los vende desde sus ojos, brillosos.



Ya no se ni lo que digo, el día a sido largo

Mejor me acuesto así descanso

Pero a veces me pienso

Y me río.