sábado, 16 de abril de 2011

Cómplices

Sin saber porque he dejado de verla, no hemos tenido ninguna discusión que yo recuerde, es cierto que últimamente no compartíamos muchas cosas, siempre uno iba donde el otro pero con cierto desgano, pero lo fundamental es que éramos inseparables. Nos conocemos desde que tengo memoria, ella sabe todo lo que se puede saber de mi vida, eso no quiere decir que estuviera presente en todo momento, pero juro que en su ausencia más de una ves e volteado a ver si estaba allí, sentía que me observaba, siempre, todo el tiempo.
Ahora estoy medio perdido, porque por más que diga lo que diga ella era como un guía, nunca me pedía nada, aparecía en cualquier momento cuando menos te lo esperabas, a veces me acompañaba largos ratos y otras veces eran presencias fugaces, intrascendentes, como si no quisiera robar espacios. Creo que es con ella con la que compartí mayor cantidad de tiempo, pero ahora que lo pienso su compañía no me daba la sensación de estar con alguien, mas bien todo lo contrario, me recordaba mi soledad todo el tiempo, sus ojos cerrados no me invitaban al dialogo, el rose de su figura no me provocaba ninguna sensación, nuestra relación era muy rara, aun así la extraño, su ausencia me ha hecho alejar de los lugares que frecuentábamos, ya no camino por las noches porque no viene conmigo, tampoco voy al trabajo, ni a la cancha, ya no voy a ningún lado, que me esta pasando?
Con estas sensaciones y otras, voy caminando por algún lugar sin forma definida, no parece ni una calle ni nada de lo que tenga por conocido, tampoco se muy bien hacia donde voy, me pregunto si me he perdido, quizás halla muerto supuse, ese pensamiento me helo la sangre, sentí un ardor en el pecho que me hizo recordar a la angustia, eso me dio a entender que no estaba muerto ya que seguía sintiendo aunque no estaba tan seguro de aquello, mis pies no se detuvieron a pesar de todo, seguí por aquel sendero y de pronto en un reflejo que se genero por un rayo de luz que se filtro entre unas ramas mullidas de un árbol anciano, vi derramarse su figura negra, había vuelto, nos miramos, si se puede decir que ella ha mirado alguna vez, al principio pensé en reprocharle lo que había hecho pero no pude, si al final la estaba extrañando asíque para que entrar en detalles, avance para ver que hacia y se unió cómplice a mis movimientos, como si nunca se hubiese ido, sus compases eran perfectos y armoniosos en relación a los míos, caminamos un largo rato hasta que al llegar a casa decidí darle un descanso y me tendí en el suelo, no sin antes hacerle prometer que nunca mas me dejaría. Ahora acostado yo, ella descansa, pero ya estaba tranquilo sabiendo que había vuelto y que nunca más nos volveríamos a separar.

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