domingo, 5 de junio de 2011

CAOS

Ciertamente es un tema interesante en el cual a mi criterio hay que detenerse al menos para re-pensarlo, todos sabemos en cierto modo lo que significa la palabra Caos aunque algunas culturas tengan miradas disímiles sobre el concepto, tanto que la adopten como medio de vida o como procedimiento cotidiano de su accionar.
El adentrarse en el caos es tomado como algo ajeno al hombre, es enredarse en un entramado juego donde no se siente cómodo, en una plataforma de incertezas por la que a nadie le gusta caminar, sin embargo una mirada mas profunda, se me ocurre, es la de pensar al Caos como centro y única existencia, de la cual surgen las ideas, pensamientos y estructuras en las que los sujetos se escudan y protegen de la inconsistencia de lo cotidiano, es mas seguro nadar sobre el agua que hacerlo sobre la nada misma, y es por eso que se crean innumerables plataformas donde sustentarse, desde donde sentirse sujetados, aferrados a algo que tenga o parezca tener sentido. Es muy difícil proyectar una sociedad proponiendo como material constituyente, como elementos vitales de la construcción, la incertidumbre y la relatividad, no estamos acostumbrados, la rechazamos de manera absoluta
Armar estas estructuras basadas en lo corpóreo, como aquello palpable y visible, le da al hombre una cierta sensación de seguridad, de estabilidad que le permite desenvolverse de una mejor manera, conducirse a paso firme por las redes sociales que lo van gestando y construyendo como parte funcional de la maquina de construcción subjetiva, en la cual se va inventando y a si mismo incluyendo en el circuito social.
Lo que esto produce también, pero de una manera mucho menos visible, es la autolimitación de la propia constitución de la subjetividad, ya que nos estandarizamos con todo aquello ya existente, sin la necesidad de tener que explorar lo desconocido.
Cuando empezamos de cierta manera a tomar conciencia de ellos, cuando empezamos a plantearnos cuestiones y proponernos caminos diferentes entramos en una especie de pánico, ya que debemos movernos sobre lo desconocido, introducirnos en lo mas profundo de la oscuridad, en las fauces del propio Caos, y es allí donde todo hombre encuentra su inflexión, su crecimiento, en el encuentro con la esencia del Caos, la convivencia con aquello que se toma como algo tan lejano y ajeno a la constitución humana, y sin embargo esta tan enraizado en el interior de todo sujeto.
Saramago decía que “El caos es un orden por descifrar” y es aquella hermosa frase de la cual me nutro para producir esta mirada, en el encuentro y el posterior desenlace de cada uno de nosotros con el caos, es en donde se producen aquellos destellos de luz, aquellos pasos hacia delante, todos aquellos procesos que nos son familiares y conocidos no generan en nosotros la necesidad de un esfuerzo extra o superior, lo que nos hace crecer es todo aquello que nos haga “dudar”, este simple acto de no estar de acuerdo con ciertas construcciones es el que nos enfrenta con nuestra propia subjetividad, nos atraviesa y nos reconstruye a cada instante, nos parimos constantemente produciendo el cambio, aceptándolo como primera medida, y aceptándonos como partes del mismo.
La simple idea de ver nuestra esencia  formada a partir de algo sin forma, amorfo y desarmado puede provocarnos el deseo de huir, pero es una tarea de construcción de pensamientos, de aceptaciones y de enfrentamientos con nuestros placeres y deseos mas íntimos, es darnos lugar para escucharnos, conocernos y descubrir de cuanto somos capaces.
Hablar del Caos como principio fundamental de construcción de la vida y de los sentidos, no es algo liviano, sino todo lo contrario, nos despierta todo aquello que el Caos mismo genera, miedo, incertidumbre y duda, pero creo que ese es el primer paso a la degustación de los sabores mas plenos, a los aromas mas liberadores,  los primeros ladrillos de la construcción mas potente de subjetividad. Lograr ahondar en estos laberintos es intentar la creatividad, buscar nuevos y mejores modos de existencia donde la vida sea aquello que nosotros queremos que sea, es dejar de ocultarnos bajo las sombras de las construcciones instituidas e intentar otras miradas, otro orden social en el cual seamos parte y no meros engranajes de una obra ajena.

2 comentarios:

  1. Ups_ re-pensarse para re-pensar(lo)_ estupendo!_ me sumo al desafío.. El sujeto està barrado, hay una hiancia que jamàs colmarà_ pero esto es de antaño_ hay que luchar_ no dejarse atestar_ magnìfica propuesta amigo_ tus palabras traspasan la pantalla, asì se hace!_ celebro este espacio_ espero ser bienvenida_ cariños..

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  2. La intencion es siempre la misma, constituirnos como sujetos, en ese precioso camino es interesante ser acompañado, de ahi la necesidad de compartir, gracias por el apoyo!

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